Una detención es una situación límite que condiciona todo el procedimiento posterior. Conocer los derechos básicos y actuar con calma puede marcar la diferencia entre una defensa eficaz y un perjuicio irreparable.
Tus derechos como detenido
- Guardar silencio y no declarar contra ti mismo.
- Designar abogado de confianza o que se te asigne uno de oficio.
- Ser informado de los hechos que se te imputan.
- Ser asistido gratuitamente por intérprete si lo necesitas.
- Comunicar la detención a un familiar o persona designada.
Lo más importante: NO declarar sin tu abogado
La primera declaración es la pieza clave del procedimiento. Cualquier afirmación realizada sin asesoramiento previo puede ser utilizada en tu contra durante todo el proceso. Espera siempre a tu abogado y mantén una entrevista reservada antes de declarar.
Errores frecuentes
- Dar explicaciones a los agentes en el momento de la detención.
- Firmar documentos sin lectura previa o sin tu letrado.
- Aceptar reconocimientos en rueda sin asesoramiento.
- Renunciar a derechos sin entender sus consecuencias.
Plazos
La detención no puede durar más del tiempo estrictamente necesario, con un máximo de 72 horas, transcurridas las cuales debe ser puesto a disposición judicial o en libertad.